Logo Verificiencia

Mentiras embotelladas: el agua alcalina no mejora tu salud

 La creciente oferta de agua alcalina, que asegura aumentar la calidad de vida de sus consumidores; esa afirmacion no está justificada con estudios científicos que comprueben los beneficios que pretende tener, entre los que destacan reforzar el sistema inmune, hidratar mejor que el agua común, combatir el cáncer, etc.

 Salvo su posible acción como complemento en el tratamiento del reflujo, ninguna de las supuestas propiedades que se le atribuyen tiene fundamento.

¿Qué significa alcalino?

El concepto de alcalinidad está relacionado con el de potencial de hidrógeno (pH), el cual es la forma en la que se expresa la concentración de protones (H+) o potencial de hidrógeno de una sustancia. Cuando el valor del pH de una sustancia es menor a 7, se le denomina ácido, mientras que los valores mayores a 7 corresponden a una sustancia alcalina o base. El pH de 7 corresponde a una sustancia neutra1.

La escala del pH ejemplificada.  (diseñada usando imágenes de Freepik.com)

La reacción que ocurre cuando una base y un ácido se mezclan se conoce como neutralización; es decir, al mezclar una base y un ácido, el pH tiende a 7. Las reacciones de neutralización forman generalmente agua y una sal mineral como resultado. El pH final dependerá de la naturaleza y concentración del ácido y base en cuestión2.

Entonces, ¿qué es el agua alcalina?

El agua alcalina es aquella que tiene pH superior a 7.0, sin que actualmente exista un rango o parámetro establecido que delimite un valor de pH concreto a las características que se le atribuyen3. Para alcanzar un pH básico (, se añaden minerales, tales como calcio, potasio y sodio, así como carbonatos, bicarbonatos o hidróxidos 3.

La popularidad del agua alcalina tiene un fuerte factor financiero, antes que de salud. De acuerdo con el reporte de 2017 de la IBMA4, el consumo per cápita de agua embotellada en México fue de 254 litros, siendo el mayor consumidor a nivel mundial. La venta de agua embotellada representó ganancias de 66,511 millones de pesos en 20165. Y aunque no hay datos actuales sobre las ganancias específicas a causa de la venta de agua alcalina, los precios son considerablemente mayores al agua común, alcanzando los $45.00 por una botella de 510 mL3, 800% más que el agua normal de la misma presentación.

La lista de supuestos beneficios es muy amplia, casi tanto como la cantidad de sitios que promocionan su consumo, sin embargo, las principales afirmaciones son los siguientes[1] :

  • potente antioxidante, previene el desarrollo de muchas enfermedades.
  • promueve la eliminación de toxinas.
  • mejora la salud digestiva.
  • Mejora el pH sanguíneo y de las células.
  • Ayuda a eliminar las células del cáncer .

 No tiene efecto antioxidante

Los antioxidantes son moléculas que protegen a los tejidos contra el daño por radicales libres, los cuales son moléculas muy reactivas con un electrón no apareado, que al colisionar con otra molécula sustrae o dona un electrón para alcanzar estabilidad; al hacerlo, generan un nuevo radical a partir de la molécula con la cual colisionaron. Los radicales que se consideran más perjudiciales en sistemas biológicos son los radicales del oxígeno (a veces denominados especies reactivas del oxígeno), en especial superóxido, O2−, hidroxilo, OH- y perhidroxilo, O2H. El daño a los tejidos causado por radicales de oxígeno suele llamarse daño oxidativo6.

Los antioxidantes ceden electrones a los radicales libres, evitando que estos los tomen de moléculas que son parte de nuestro organismo

El único estudio relacionado a la participación del agua alcalina como antioxidante fue realizado por Kokichi Hanaoka, del Bio-REDOX Laboratory, en Japón. Hanaoka propone que el agua alcalina estimula la disociación de antioxidantes como la vitamina C o la catequina, lo que facilita la actividad antioxidante, aunque el agua alcalina, por sí sola, no disminuye la actividad oxidante de las especies reactivas del oxígeno. Por otra parte, sugiere que el agua alcalina ionizada puede disminuir los radicales libres presentes en el peróxido de hidrógeno, aunque de manera no significativa con respecto al agua normal, además de que los resultados no han sido reproducidos en seres vivos7. Por último, cabe destacar que Hanaoka es parte de dicha empresa, la cual tiene como negocio la venta de equipos que prometen generar agua alcalina y ionizada, por lo cual, el estudio presenta un fuerte conflicto de interés.

Por último, como señala David Bender en uno de los libros más relevantes en cuanto a bioquímica:

“en estudios epidemiológicos y de laboratorio se han identificado varios nutrientes antioxidantes protectores: selenio, vitaminas C y E, β-caroteno, y otros carotenoides, y varios compuestos derivados de alimentos de origen vegetal. Sin embargo, los estudios de intervención muestran poco beneficio de los complementos de antioxidantes excepto entre personas que al principio tenían deficiencia”

En conclusión, no hay evidencia de que el agua alcalina tenga actividad antioxidante en el organismo, e incluso si la tuviera, los antioxidantes, no mejoran significativamente la salud de sus consumidores.

La digestión no mejora con un pH alcalino

La digestión es el proceso de transformar los alimentos ingeridos en partículas menores para su absorción en el intestino; consta de procesos mecánicos, como la masticación, y químicos, como la digestión enzimática8. Los fenómenos químicos están directamente relacionados con el pH a lo largo de todo el proceso.

Durante la masticación, la saliva amortigua el pH dado su contenido en fosfatos y bicarbonatos, manteniendo el pH cercano a 7.0, y con un máximo de 8.0. Además, provee enzimas que ayudan a iniciar la digestión química de los carbohidratos, como la alfa amilasa salival, , la cual funciona de manera óptima a un pH de 4.5-7.5, por lo que un pH más alcalino disminuye la función de la amilasa salival9,10.

En el estómago, una adecuada digestión requiere de manera obligada un pH ácido; enzimas como la pepsina, que degrada a otras proteínas, se activan sólo si el pH se encuentra entre 1.8 y 3.5, ya que cerca del 5.0 se inactiva de manera irreversible8. Cabe señalar que cuando se consumen alimentos de un pH mayor a 3.5, se libera gastrina, una hormona que estimula la secreción ácida en el estómago, lo que también ayuda a eliminar las bacterias de los alimentos.

Por último, el pH del agua alcalina se neutraliza al contacto con el jugo gástrico, por lo que su consumo no tiene un efecto más allá de su paso por el estómago.

El agua alcalina podría ayudar en el reflujo

El estómago es separado en su parte superior por una válvula, lo que impide que los ácidos estomacales escapen hacia el esófago, sin embargo, en algunas personas dicha válvula se relaja en exceso, lo que permite el paso del ácido hacia el esófago. La repetición frecuente de dicho reflujo produce síntomas y, en algunos casos, pequeñas heridas (erosiones) debidas al efecto corrosivo de sus componentes (esofagitis erosiva), como la pepsina 11.

Jamie Koufman y Nikki Johnston, investigadores del Voice Institute of New York, demostraron en 2012 que el pH del agua alcalina (de por lo menos 8.8), inactiva a la pepsina humana y amortigua los ácidos presentes en el esófago a causa del reflujo12, por lo que su consumo podría ser recomendable como complemento en el tratamiento. Estos resultados se obtuvieron in vitro, por lo que se requieren estudios que respalden su efecto en pacientes a corto, mediano y largo plazo. Además, hay sustancias que estabilizan el pH, como el magaldrato, de las cuales está ampliamente estudiado su eficacia.

No mejora el pH sanguíneo y de las células

El pH de la sangre tiene valores de entre 7.37 y 7.42, mientras que el pH intracelular es de 7.2. Un pH menor a 7.0 o mayor a 8.0 es incompatible con la vida humana, por lo que el pH sanguíneo se mantiene constante. La manera de regular el pH sanguíneo en sistemas de iones que regulan el pH de la sangre, el intercambio de gases en los pulmones y la regulación renal13.

La presencia de sistemas amortiguadores de bicarbonato y dióxido de carbono; proteínas y fosfatos en la sangre impiden los cambios bruscos de pH a pesar de la producción de ácido del organismo. Por otra parte, los riñones mantienen el equilibrio de pH al reabsorber el exceso de bicarbonato o liberando iones de hidrógeno, permitiendo que los niveles de dichas moléculas respondan a cualquier alteración de pH en la sangre14.

La regulación del pH sanguíneo es compleja, y se traduce en un rango muy estable para el funcionamiento de nuestro organismo

 

El consumo de alimentos en personas sanas no tiene mayor impacto en el pH sanguíneo, dado que el ácido clorhídrico contenido en el estómago nulifica el efecto de las variaciones del pH original de los alimentos, mucho antes de que cualquier sustancia ingrese al torrente sanguíneo, por lo que la ingesta de agua alcalina no incide en el pH sanguíneo, y si así fuera, no tendría impacto dado que el pH de la sangre es muy estable13. Aunque su efecto alcalinizante sí es observable en la orina.

No elimina toxinas

El Diccionario Iilustrado de Términos Médicos define toxina como “sustancias con efectos tóxicos, proteínas de origen vegetal, animal o bacteriológico cuya característica más importante es la de producir efectos tóxicos y de ser antígenos15. La palabra, entonces, hace referencia a su origen biológico. Sin embargo, los medios de difusión masiva lo usan como sinónimo de cualquier sustancia tóxica, sea de origen biológico o químico.

El organismo tiene mecanismos específicos para eliminar las sustancias tóxicas que se encuentren dentro de él. La biotransformación, por medio de la cual se convierten dichas sustancias en otros productos con propiedades químicas menos tóxicas, es el primer mecanismo con el cual el cuerpo reacciona ante dichas amenazas. Mediante la oxidación, reducción, hidrólisis y/ conjugación de los compuestos en cuestión, el cuerpo se prepara para excretarlos, principalmente a través de los riñones, aunque también existen otras vías, como los pulmones, la saliva, el sudor o la leche 16.

Los fármacos o antídotos son específicos para cada tipo de toxina o tóxico en cuestión; el bicarbonato de sodio, por ejemplo, es utilizado en caso de intoxicación por cloro, amoniaco, o algunos fármacos; mientras que, en otros casos, el lavado gástrico con carbón activado resulta indispensable para el proceso de desintoxicación 16.

La ingesta de alimentos o líquidos no está asociada a la desintoxicación del cuerpo, sino todo lo contrario. Es una vía de ingesta de tóxicos, los cuales pueden ser endógenos, propios del alimento, presentes de forma natural, o exógenos que dependen de las manipulaciones, son ajenos al alimento.

Beberla no ayuda a eliminar el cáncer

La más grave de los falsos beneficios del agua alcalina, es que su consumo ayuda a prevenir o erradicar el cáncer. Por una parte, es cierto que se conoce que las células cancerosas provocan la acidificación de su entorno, debido a la producción de ácido láctico 17; además que actualmente que existe investigación real sobre la manipulación del pH de los tumores, dado que tiene potencial considerable en la terapia contra el cáncer; se ha visto, por ejemplo, que las células cancerosas son relativamente resistentes a una proporción de fármacos quimioterapéuticos que reducen su actividad en medios ácidos. Así mismo, existen estudios que sugieren que la acidez del medio extracelular aumenta la capacidad invasiva de las células, cancerígenas 18. Sin embargo, como señalamos anteriormente, el consumo de alimentos y bebidas alcalinas no repercute en el pH del cuerpo, por lo que su influencia es inexistente.

Tanis Fenton y Tian Huang, del Alberta Health Services, en Alberta, Canadá realizaron una revisión de todos los artículos, menciones y citas acerca de la asociación entre cáncer y consumo de productos alcalinos en humanos 19. De 8278 citas y 252 resúmenes donde se menciona la relación entre consumo de alimentos, pH y cáncer; solo un estudio cumplió los criterios de inclusión: estudios observacionales en humanos, ingesta de dieta relacionada al pH, búsqueda de cambiar el pH del cuerpo con sales minerales, y que tuviera influencia en el tratamiento o etiología del cáncer. Dicha investigación tuvo como objetivo buscar la relación entre pH de la orina (donde los hábitos alimenticios o el fumar sí tiene influencia) y el cáncer de vejiga; concluyeron que no existe relación alguna 20.

La revisión de Fenton y Huang reveló una falta de evidencia de una asociación entre una carga de ácido de la dieta o agua alcalina para el riesgo de cáncer y ningún estudio de tratamiento alcalino para el cáncer. La promoción de la dieta y agua alcalina al público para la prevención o el tratamiento del cáncer no está justificada.

Conclusión

Aunque haya datos que relacionen el pH a diversas enfermedades, como en el medio extracelular del cáncer; o a procesos biológicos como la digestión, no hay respaldo científico a las afirmaciones que se hacen sobre el agua alcalina. No es más saludable que el agua común ni se ha comprobado que tenga algún beneficio en sus consumidores.

Literatura citada

1 Brown, T., LeMar, E., & Bursten, B. (2004). Química: La ciencia central. México: Pearson Educación.

2 Atkins, P., & Jones, L. (2006). Principios de química: los caminos del descubrimiento. México, CDMX: Ed. Médica Panamericana.

3 PROFECO. (2019). Agua alcalina. Revista del consumidor, 42-49.

4 Rodwan, J. (08 de 08 de 2019). Bottled water 2017. Obtenido de International Bottled Water Association: https://www.bottledwater.org/public/BMC2017_BWR_StatsArticle.pdf

5 Euromonitor. (08 de 08 de 2019). Bottled Water in Mexico, report 2018. Obtenido de Euromonitor Internacional: https://www.euromonitor.com/bottled-water-in-mexico/report

6 Murray, R., Bender, D., Peter, K., Bothan, K., Rodwell, V., & Weil, A. (2013). Harper: bioquímica ilustrada. México, DF: McGraw-Hill Interamericana.

7 Hanaoka, K. (2001). Antioxidant effects of reduced water produced by electrolysis of sodium chloride. Journal of Applied Electrochemistry, 1307-1313.

8 Segarra, E. (2006). Fisiología de los aparatos y sistemas. Cuenca, Ecuador: Facultad de Ciencias Médicas.

9 Peña, A., Molina, d., & Torres, R. (2009). Hidrólisis de almidón de Yuca mdiante la utilización de preparaciones solubles e insolubilizadas de alfa-amilasa (aspergillus niger). Memorias del IV simposio de Química aplicada SIQUIA, 2-10.

10 Quintero, M., Montoya, O., & Gutiérrez, P. (2010). Purificación y caracterización de una a-amilasa producida por la cepa nativa Bacillus sp. BBM1. Dyna, 77, n162, 31-38.

11 Moreira, V. F., & López San Román, A. (2004). Enfermedad or relujo gastroesofágico. REvista Española de Enfermedades Digestivas.

12 Koufman , J., & Johnston, N. (2012). Potential benefits oh pH 8.8 alkaline drinking water as an adjunct in the treatment of reflux disease. Annals of otology, Rhinology & Laryngology.

13 Silvernagl, S., & Despopoulos, A. (2009). Fisiología Texto y atlas. Buenos Aires: Editorial médica panamericana.

14 Constanzo, L. (2018). Fisiología sexta edición. Barcelona: Elsevier.

15 Campuzano, M. G., & Arbeláez, G. a. (2007). El uroanálisis: Un gran aliado del médico. Revista Urología Colombiana, 67-92.

16 Diccionario ilustrado de términos médicos. (09 de 08 de 2019). Obtenido de https://www.iqb.es/diccio/t/to.htm

17 Montoya, M. A. (2002). Toxicología clínica. México DF: Méndez Editores.

18 Mccarty, M., & Whitaker, J. (2010). Manipulating Tumor Acidificaction as a Cancer Treatment Strategy. MEdical Hypotesis, 264-272.

19 Gillies, R. J., Raughunand, N., García-Martin, M., & Gatenby, R. (2004). Ph imaging. A review of pH meansurement methods and applications in cancers. IEEEEng Med Biol Mag, 57-63.

20 Fenton, T., & Huang, T. (2016). Systematic review of the association between dietary acid load, alkaline water and cancer. Nutrition and metabolism research.

21 Wright, M., Michadaus, D., Pletinen, P., Taylor, P., Vitamo, J., & Albanes, D. (2005). Estimated urine H and bladder cancer risk in a cohort of male smokers (Finland). Cancer causes control, 1117-1123.

Imagen original The pH scale : https://www.freepik.es/fotos-vectores-gratis/comida">Vector de Comida creado por brgfx - www.freepik.es</a>

[1] Agua alcalina: Beneficios y ventajas de tomarla / Rotoplas 

Modificado por última vez en Viernes, 06 Septiembre 2019 19:52

Información adicional

  • Revisión Técnica: Manuel Guiza
  • Corrección de estilo: Gustavo Rodriguez

Juan Manuel Aquino Sánchez

Estudiante de posgrado en la Facultad de Ciencias de la UNAM, Biólogo por la misma universidad.

Trabajo con los murciélagos que se alimentan de polen, la distribución y genética de sus poblaciones, aunque soy zoólogo, me apasiona la teoría evolutiva.

Soy fotógrafo de la naturaleza en mis tiempos libres y tallerista de divulgación científica.

Escritor de verificiencia por el interés a la divulgación de la ciencia y para ayudar a desmentir a las pseudociencias y la desinformación científica.

 

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.

Artículos relacionados (por etiqueta)

Apoya a Verificiencia

Considera ayudar a nuestro proyecto

Cantidad

 

Lo mas popular

SMB Solido
.
Medicina Basada en la Ciencia
es una publicación que se dedica a evaluar los tratamientos médicos y los productos de interés para el público desde un punto de vista científico,

Arriba